
El domingo se cumplieron 28 años de una de las grandes penas que aun llevo en el alma..
Aún recuerdo que era una tarde de domingo nublado, con casi nada de sol, tampoco hacia calor, pero creo que todos nos hicimos los distraídos, y fuimos como tantas otras veces a la cancha a ver al Ciclón, esta tarde nos toca cerrar la ultima fecha con Boca, y les volveremos a ganar como era y sigue siendo costumbre, pero esa vez fue un empate triste como la tarde, la pelota estaba enojada y no quiso regalar la alegría de un gol ni siquiera de penal, fue un partido para olvidar, pero que hizo juego con la tristeza de la tarde gris.
Con el correr de los minutos se notaba cada vez más la pena de los cuervos que allí estábamos, cunado termino el partido recuerdo reacciones muy raras, gente entrando al campo de juego con palitas de playa sacando trozos de césped con tierra y poniéndolo en bolsitas, vi a tres en la Bodas de Oro con unas navajas sacando un larguero de madera de unos bancos de la platea, también recuerdo a un loco con una piedra pegándole al piso de la tribuna local hasta sacar media baldosa y guardarla, muchos con lo que tenían a mano trataban de sacar trozos de tablones de la tribuna, era algo patético, inexplicable....
Parecía la reunión de los familiares luego del velorio, que se reunían en la casa del difunto para repartir sus pertenencias mas intimas y guardarlas de recuerdo.
Muchos no tomaban conciencia de lo que estaba ocurriendo, otros lo supimos y nos quedamos en silencio mas de una hora mirando el inmenso estadio lleno de gloria y tardes inolvidables, otros con la mirada perdida, otros con lágrimas en los ojos, otros con bronca y a los gritos puteando hasta a el aire que pasaba con olor a nada.
Que tarde tan triste, como olvidar ese recuerdo del estadio de mi San Lorenzo, del que pise cuando aun no tenia uso de razón de tan chico que era, del de los campeonatos, el del gol de taquito del Nene a Roma, el de los pelotazos de Scotta, del de las gambetas del Coco Rossi, del de los Carasucias, del que me contaba mi viejo de Farro, Pontoni y Martino, del Bambino, el de una parte de mi vida, del que SE CERRO ESA TARDE TRISTE Y LE PEGARON UN PORTAZO EN LA CARA A LA HISTORIA GRANDE DEL FUTBOL ARGENTINO.
Esa tarde triste le dijimos chau a nuestro hogar, a nuestra casa, a nuestros recuerdos, a nuestros antepasados, si hace 28 años que se cerró el Viejo Gasómetro de la Av. La Plata.
Hoy desde este recuerdo húmedo de lágrimas, quiero gritar a todos QUE LA IDENTIDAD NO SE PIERDE, NI SE NEGOCIA, SE LLEVA EN LA SANGRE Y POR ESO HOY BRINDO POR EL DIA DEL RETORNO A BOEDO, A LA TIERRA SANTA.
¡QUE ASI SEA!...
Julio Guillermo Campi

1 comentario:
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